La historia de Fran & Samantha
Hay bodas que son un evento y bodas que son el capítulo final (o el inicio más épico) de una novela que lleva escribiéndose más de una década. La historia de Fran y Samantha no empezó con un match de Instagram, sino con el mítico Messenger, una cita a ciegas como “rebufo” de unos amigos y la canción “Azul” de Cristian Castro sonando de fondo en un bar.
Entrar en la revista de Fran y Samy es hacer un viaje por su árbol genealógico emocional. Desde la sección “Érase una vez”, donde relatan cómo aquel pacto de “si son feas, nos vamos” se convirtió en un flechazo instantáneo , hasta el emotivo apartado “Desde el corazón”, con testimonios de amigos que los definen como esa “mesa de tres patas que nunca cojea”.
No os podéis perder:
La “encerrona” de Fuenlabrada: El relato detallado de una pedida de mano orquestada con precisión durante un cumpleaños, con pancarta incluida y un Fran que, por una vez, se quedó sin palabras.
El audio secreto: El mensaje que Samantha grabó para Fran y que sonó justo antes de su entrada, haciendo que las lágrimas (y las de todos los presentes) afloraran antes de tiempo.
Criterio y humor en el altar: El momentazo en el que Fran pidió una “consulta técnica” a sus amigos antes de dar el “sí, quiero” definitivo.
Si hay un lugar que respira historia y elegancia castellana cerca de Madrid, es Finca Biazu. Los muros de esta finca en Ocaña fueron testigos de una celebración que rompió moldes: desde un cóctel a ritmo de folk-rock con Mago de Oz hasta una explosión de color que marcó el inicio de la fiesta bajo el sol de Toledo.
Una producción editorial de este calibre solo es posible gracias a un equipo de profesionales que cuidaron cada detalle: